Llegó el Amor y junto con él...

Llegó el Amor y junto con él...


Mientras estaba feliz gastando todo mi salario los días 15 y 30 de cada mes sin ahorrar un centavo porque “ya tu sabes la vida es corta”  y podía darme el lujo de gastar a mi antojo porque jamás volvería a ser pobre  llegó el Amor...  


Me enamoré, nos casamos y con el matrimonio llegó el primer alquiler de un apartamento, me llevé mi juego de cuarto que era nuevo, compramos un juego de sala, tv, estufa, nevera, en fin todo lo que se necesita para vivir en un lugar donde no tienes nada.  Ahh incluya que comenzamos a saber que era pagar el agua, la luz, la compra, y las salidas a comer fuera seguían porque entendía que podíamos, daba un tarjetazo y por mi mente llegó a pasar una inquietud que el dinero no estaba rindiendo como antes, pero nada son los mismos gastos pensaba yo, o es que tal vez nos pasamos de la raya comprando cosas y con los “part time” que hacía mi ex esposo cuadramos.  


Luego nos mudamos a otro lugar en el que la renta era un poco más alta porque teníamos un cuarto adicional y era más espacioso y quedé embarazada “utilizando anticonceptivos”, sin buscarlo ni esperarlo y aproximadamente a los seis meses la perdí... era una niña y cómo nació viva tuve que darle un nombre y apellido…. Elizabeth Josephine… El parto fue provocado ya que tenía una condición y no sobreviviría al nacer… Fue un momento doloroso emocionalmente, pero luego nos mudamos a la que pensábamos sería nuestra casa y quedé embarazada de un varón y todo lo que su padre y yo materialmente no tuvimos se lo dimos.  Pensábamos que ese sería nuestro hogar y me compré una guagua del año sin consultarle al que era mi esposo, vivíamos en el campo y no se veían los canales de tv y pues compramos una antena parabólica y había que pagar los canales a parte. Llegó el momento de comprar una casa de paquete nueva sin estrenar, pero con ella llegó una hipoteca que pagaba el doble de las rentas que habíamos pagado, el seguro de vida, pero no importa porque estamos pagando para nosotros, y con la casa llegó la cuota de mantenimiento que era en aquel momento $25.00, pero qué bendición porque otras urbanizaciones pagan más y quise muebles nuevos, juego de cuarto nuevo, mi ex esposo me regaló una secadora (a crédito) y a la casa se le hizo de inmediato una doble marquesina, portones de rejas, screens en toda la casa  y quiero la cama carro para el nene, quiero decorar, el colegio del nene, el cuido y así se iba el dinero sin darme cuenta.  Ya los “part time” no cubrían las necesidades y lo que ganaba extra facturando ya no lo iba hacer.   Tuve  mi segundo embarazo de una niñe y al año nos separamos, antes de eso a escondidas me acogí a la ley de quiebra protegiendo mi hogar porque no quería que mi pareja se enterara ni que se afectara su crédito por mi mal manejo en las finanzas personales y porque me daba vergüenza decirle en la situación en la que estábamos, y decidí tomar la decisión de hacerlo sola para no afectarlo en su crédito. Luego nos separamos y me quedé con todo y con todas las deudas del hogar.  Cómo pude caer en ese estado, lo hice por algo personal que entendí en aquel momento era lo correcto, por eso puedo entender  lo mal que debes sentirte al no tener unas finanzas saludables… esa angustia, desesperación, preocupación, no querer decirle a nadie porque te da vergüenza lo que piensen de ti y en mi caso después de verme arriba tanto tiempo.  


Todo lo que sube baja y todo lo que baja también sube.  Créelo!!! 


 

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